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Publicado el: 03 abril, 2023

Se desarrollaron con éxito la implementación progresiva del uso de la nueva infraestructura del aeropuerto.

Un hito histórico se registró hoy en la aeronáutica nacional. Con éxito, se operaron los dos primeros vuelos desde la segunda pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con el monitoreo de la nueva torre de control.

Este logro es resultado del trabajo conjunto y articulado entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Corpac), el concesionario Lima Airport Partners (LAP) y la comunidad aeronáutica en general, bajo la supervisión de Ositran.

El 1 de abril, el MTC, a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil, firmó la resolución directoral que autoriza el funcionamiento de la nueva infraestructura aeroportuaria.

“Esta megaobra traerá múltiples beneficios sociales y económico a nuestro país. Es un importante paso que nos enrumba a convertirnos en una de las principales conexiones aéreas del continente. Hoy, somos parte de la historia, seamos conscientes de ello, por un Perú unido y con desarrollo”, indicó la ministra Lazarte.

Ahora, con estas exitosas operaciones se demuestra que la infraestructura, que forma parte del megaproyecto de ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, está en óptimas condiciones. Es importante precisar que la continuidad de las operaciones se realizará de manera progresiva, es decir, los vuelos y control de tráfico aéreo se irán programando de manera periódica, para garantizar una transición operacional eficiente y segura.

La inversión total para la ampliación del aeropuerto asciende a US$ 2 000 millones, suma que también incluye la construcción de un nuevo terminal de pasajeros. Este monto es ejecutado por fondos privados a través de LAP, en cumplimiento de sus obligaciones contractuales con el Estado peruano.

Uno de los beneficios de contar con dos pistas de aterrizaje, es que, en caso de que ocurriera alguna contingencia en la primera pista, se activará inmediatamente el uso de la segunda infraestructura, con lo cual no será necesario desviar los vuelos a aeropuertos cercanos.

Nueva torre de control

La nueva torre de control tiene 65 metros de altura y una base cilíndrica de 21 metros de diámetro. La infraestructura está construida con concreto armado combinado con una estructura de acero.
Esta contará con 10 posiciones para el control del tráfico aéreo y podrá gestionar hasta 80 operaciones aéreas por hora (la actual torre tiene capacidad para realizar solo 35).

Segunda pista de aterrizaje

A principios del 2021 se iniciaron los primeros trabajos para construir otro de los componentes del proyecto: la segunda pista de aterrizaje. Para ello, se tuvo que limpiar el terreno, lo que implicó el movimiento de 4 millones de metros cúbicos de tierra. En el momento más intenso de las tareas, se utilizó más de 1000 máquinas y vehículos.